A diferencia de generaciones anteriores, estos consumidores suelen descubrir nuevos establecimientos a través de plataformas digitales como TikTok, Instagram, Google Maps o las recomendaciones de creadores de contenido que siguen día a día. Una fotografía atractiva, un platillo innovador y colorido, o un concepto original, pueden ser la clave para convertir un restaurante en su próximo punto de reunión favorito.
Sin embargo, el diseño del espacio ya no es el único factor de importancia. La Generación Z también presta especial atención a otros aspectos, como la calidad de los ingredientes y el compromiso con prácticas sostenibles. Valoran los negocios que apoyan a productores locales, reducen el desperdicio de alimentos y ofrecen opciones para diferentes estilos de alimentación, como menús vegetarianos, veganos o libres de alérgenos, pensando siempre en la inclusión de todos los comensales.