El arte de reconfigurar la mente
La capacidad de adaptarnos suele confundirse con renunciar con lo que somos, tal como lo dice la siguiente frase, “Adaptarnos no es perder lo que somos, es asegurarnos de seguir siendo relevantes”, podemos llegar a la reflexión. A lo largo de nuestra vida, enfrentamos cambios inevitables, pero, ¿necesitamos de resiliencia para seguir vigentes en nuestras distintas áreas de vida? Porque:
• No es lo mismo ser padres de un niño de 5 años que de un chico de 20.
• No somos los mismos profesionistas después de 10 años de trabajo constante.
• Nuestro peso y físico varía conforme vamos creciendo.
Entonces, ¿qué nos hace resistirnos a adaptarnos y evolucionar? Nuestros paradigmas.
Un paradigma es un conjunto de opiniones, teorías personales, valores y creencias con el que interpretamos la realidad y decidimos nuestra acción o respuesta frente a ella y estos pueden ser limitantes o potenciadores, según nuestra experiencia de vida.
Todos estos paradigmas conforman nuestra personalidad, los potenciadores nos ayudan a adaptarnos al cambio y lograr metas, pero los limitantes nos generan resistencia, por lo que hay que trabajar en ellos para romperlos.
Cuando queremos lograr algo o hay un cambio que necesitamos hacer, nos da miedo porque nuestro cerebro es de supervivencia y requiere certeza; como no la tiene y el futuro es incierto, genera pensamientos negativos (paradigmas) para cubrir esa falta de información y entonces nos paralizamos o desistimos de alcanzar nuestras metas o cambiar.