Neuroliderazgo

Hace algún tiempo, me había estado preguntando si como líderes, ¿de verdad necesitamos hacer que las cosas sucedan a través de nuestro equipo de trabajo para poder alcanzar las metas? O más bien, deberíamos hacer que nuestro equipo “quiera” hacer que las cosas sucedan para lograr los resultados.

El planteamiento anterior implica estudiar a través de la neurociencia cómo es que se puede inspirar a las personas para que decidan de forma voluntaria realizar sus tareas y encuentren un sentido al hacerlo, de tal manera que alcancen su propia autorrealización y propósito dando lo mejor de sí y comprometiéndose con su organización.

Imagínate un mundo donde todas las personas van a trabajar por gusto y no porque necesitan hacerlo, el compromiso se aumentaría y por lo tanto la productividad y el clima laboral serían mucho mejores. Sin embargo, según un estudio de Gallup en 2025, solo el 20% de los colaboradores a nivel mundial, trabajan comprometidos con su empresa.

Esto representa un gran desafío para los dueños de negocio y los líderes porque hoy están obligados a actualizarse en sus formas de dirigir, ya no solo pueden basarse en los estilos de liderazgo, sino conocer cómo funciona nuestro cerebro y cómo reacciona laboralmente ante ciertos factores que depende como los maneje el líder, el colaborador puede verlos como recompensa o bien, como amenaza y esto afectar su desempeño.

A lo que me refiero en el párrafo anterior es al Modelo SCARF de David Rock, que está fundamentado en neurociencia y el cual nos explica que nuestro cerebro reacciona a estos 5 factores:

1. Estatus: la persona se debe sentir importante para su equipo y su líder.
2. Certeza: tener la información adecuada le da seguridad personal para realizar el trabajo.
3. Autonomía: sentir el control de su tiempo, decisiones y actividades.
4. Relaciones: si el colaborador siente que las relaciones interpersonales son de confianza y se ve armonía en el ambiente donde se desenvuelve, será más feliz y se sentirá seguro.
5. Justicia: la equidad y el sentido de justicia son clave para que el colaborador valore su trabajo y, sobre todo, genere sentido de pertenencia hacia su empresa.

 

Ahora, una vez que conoces los factores para inspirar a tu equipo: ¿qué acciones puedes llevar a cabo en cada uno de ellos para mantener la motivación y crear compromiso?

 

Lee más contenido de nuestra colaboradora Vanessa Gómez