La ciencia detrás del agua hidrogenada: ¿qué es lo que dice al respecto de sus beneficios?
En los últimos años, el agua hidrogenada ha ganado atención dentro del mundo del bienestar y la nutrición. Se vende como un producto capaz de mejorar la salud celular, reducir el estrés oxidativo, favorecer el metabolismo y prevenir enfermedades crónicas como diabetes. Sin embargo, es importante analizar qué dice la ciencia y qué podemos promover con base crítica y profesional al respecto.
El agua hidrogenada es agua común enriquecida con gas hidrógeno molecular. Este gas, siendo el elemento más pequeño, puede disolverse en agua y teóricamente actuar como un antioxidante.
A diferencia de los antioxidantes clásicos (como vitaminas C o E), se menciona que el hidrógeno molecular puede difundirse fácilmente a través de membranas celulares debido a su pequeño tamaño y regular vías celulares vinculadas al estrés oxidativo y a la inflamación, aunque la evidencia existente se concentra más en modelos experimentales que en humanos amplios.
En cuanto a la evidencia científica, estudios clínicos sugieren algunos efectos modestos, como mejoras en perfiles de lípidos y glucosa en poblaciones con síndrome metabólico o diabetes tipo 2. El consumo de agua con hidrógeno ha mostrado reducciones moderadas en colesterol total, LDL y triglicéridos.
Referente a reducción de marcadores de inflamación y estrés oxidativo, hay estudios donde la ingesta de agua hidrogenada se asoció con disminuciones en señales de estrés oxidativo en células sanguíneas y expresiones genéticas inflamatorias, aunque las diferencias frente a placebo no fueron estadísticamente significativas.
Es importante mencionar que los estudios existentes tienen limitaciones metodológicas considerables, como tamaños de muestra pequeños, duración corta y disparidad en cómo se mide la concentración de hidrógeno, por lo que se señala que dichos estudios son preliminares y no permiten realizar recomendaciones firmes.
De acuerdo con evaluaciones de expertos, no se han identificado riesgos significativos al consumir agua hidrogenada de manera habitual, sin embargo, tampoco existen datos de seguridad de su consumo a largo plazo, ni evidencia de que tenga más beneficios que simplemente mantenerse hidratado con agua regular.