Platícanos tu paso por los distintos puestos
que has ocupado en La Salle.
Me lanzaron al ruedo a los 22 años en el Colegio La Salle de Veracruz donde comencé mi apostolado. Fui a cubrir a un maestro que se había retirado poco antes de iniciar el ciclo escolar, y me dieron la responsabilidad de un grupo de tercero de primaria. Fue mi primer grupo conformado por pequeños de entre siete y ocho años, una experiencia que permanece grabada en mi corazón.
Después de ahí, me mandaron a León a trabajar con el Hno. Ricardo Preciado en el Colegio La Salle de la colonia Las Américas, donde implementó un sistema de educación popular en el que cada familia establecía su colegiatura de acuerdo a su capacidad económica. Luego fui a La Piedad, Michoacán, como director de primaria; después fui formador de jóvenes aspirantes durante nueve años, el periodo más largo que he durado en un mismo cargo.
Más tarde fui responsable de la pastoral vocacional, y luego me fui a Colombia como secretario de gestión y formación de la región latinoamericana lasallista. Ya en el ámbito universitario, estuve en La Salle Puebla, luego seis años como vicerrector en La Salle México, y finalmente llegué aquí a Bajío, primero como vicerrector de Bienestar Universitario y ahora como rector.