La importancia de designar beneficiarios
Invertir no solo se trata de hacer crecer tu dinero. También implica protegerlo, ordenarlo y asegurarte de que, en caso de faltar, ese patrimonio llegue a las personas que tú deseas beneficiar. Aunque muchas veces este tema se evita por ser incómodo, designar beneficiarios en una cuenta de inversión es una de las decisiones más importantes dentro de una correcta planeación financiera.
En México, las cuentas de inversión en casas de bolsa forman parte del sistema bursátil regulado. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) identifica a las casas de bolsa dentro del sector bursátil supervisado, y la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB) reconoce dentro de la formación del mercado de valores la figura del beneficiario y sus derechos en los contratos de intermediación bursátil.
La Ley del Mercado de Valores, en su artículo 201, establece que el titular de una cuenta puede designar o cambiar beneficiarios en cualquier momento. En caso de fallecimiento, la casa de bolsa entregará el importe correspondiente a quienes hayan sido designados expresamente y por escrito, respetando la proporción señalada para cada beneficiario. También se contempla que el beneficiario pueda elegir entre recibir ciertos valores registrados en la cuenta o el importe derivado de su venta.
Ahora bien, ¿qué sucede si no designaste beneficiarios? La misma Ley del Mercado de Valores señala que, si no existen beneficiarios, el importe deberá entregarse conforme a la legislación común. En términos prácticos, esto puede implicar procesos sucesorios, intervención legal y mayor tiempo para que los recursos lleguen a quienes correspondan.