En México, hablar de inversión sigue siendo un tema lejano para la mayoría. A pesar de los avances tecnológicos, millones de mexicanos continúan sin dar el paso hacia la inversión. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), más del 60% de los mexicanos no utiliza productos de inversión. En contraste, en Estados Unidos, más del 50% de la población invierte en mercados financieros, según datos de la Federal Reserve. La diferencia no es solo económica… es cultural.
Existen múltiples razones por las cuales los mexicanos no invierten, pero muchas de ellas tienen un origen común: la falta de educación financiera. Desde temprana edad no se nos enseña cómo administrar, ahorrar e invertir el dinero. Como resultado, crecemos con creencias como: “invertir es para ricos”, “puedo perder todo mi dinero” o “es mejor no arriesgar”.