En 2006, Indra Nooyi, nacida en India, asumió el cargo de directora ejecutiva de PepsiCo, una de las empresas de alimentos más grandes del mundo. Antes de llegar a ese puesto, había trabajado en compañías como Boston Consulting Group y Motorola, y llevaba más de una década en PepsiCo, donde desempeñó un papel clave en el desarrollo y la reformulación de la estrategia corporativa.
Sin embargo, llegar a la cima no fue fácil. En una época en que las salas directivas de las grandes multinacionales eran casi exclusivamente masculinas, donde ser mujer y provenir de un país en desarrollo sumaba aún más obstáculos, su ascenso fue resultado de años de preparación, decisiones difíciles y una claridad de propósito que pocos ejecutivos suelen demostrar.