En el dinámico ecosistema empresarial actual, admiramos profundamente a las mujeres que abren camino: directoras, empresarias y líderes que inspiran con su visión y liderazgo. Sin embargo, detrás de esa fachada de infalibilidad, muchas de estas “mujeres orquesta” enfrentan una carga invisible.

El desgaste por intentar cubrir a la perfección los diversos roles, está detonando un enemigo silencioso: el burnout o síndrome de agotamiento profesional. En México, este desafío tiene un marco legal estricto: la NOM-035-STPS-2018, que obliga a las organizaciones a identificar, analizar y prevenir factores de riesgo psicosocial.

En esta ocasión, me gustaría enfocarme particularmente en la mujer que trabaja y/o lidera.
Según datos del INEGI, mientras la fuerza laboral masculina en León (58.5%) promedia una jornada total combinada de 49 horas, las femenina (41.5%) soporta una carga de 70 horas semanales debido a la doble jornada. Sosteniendo ese ritmo, se satura el sistema nervioso, cobrando una factura directa a las empresas del 25% en la productividad.

Para transformar este panorama y construir una cultura de alta productividad sin costo humano, te comparto cinco estrategias de bienestar efectivo que puedes implementar desde hoy:

1. Gestión de energía, no solo de tiempo. El día siempre tendrá 24 horas. En lugar de saturar tu agenda, diseña bloques de enfoque profundo intercalados con micropausas de recuperación mental.

2. Definición de límites y desconexión digital. Establecer horarios claros para el uso de correos y chats de trabajo. Respetar el tiempo libre reduce el cortisol y fomenta una verdadera conciliación vida-trabajo.

3. Liderazgo vulnerable y redes de apoyo. Crear espacios seguros dentro de la organización donde sea válido decir “estoy saturada” o “necesito ayuda”, a fin de atender la situación.

4. Programas de wellness. Implementar beneficios flexibles que respondan a la realidad de las mujeres (flexibilidad de horarios, apoyo en esquemas de maternidad o días de salud preventiva).

5. Auditoría de cargas de trabajo (Alineación NOM-035). Revisar periódicamente las descripciones de puestos. El agotamiento muchas veces nace de procesos ambiguos o metas irreales que se pueden corregir.

Para cerrar, es fundamental reconocer que la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo y operación es un motor indispensable de competitividad para las empresas; su capacidad para innovar y gestionar equipos es un activo que ninguna organización debería limitar.

Al construir entornos saludables y equilibrados para las mujeres, estamos, inevitablemente, creando mejores espacios de trabajo para todos. La verdadera evolución corporativa no consiste en elegir a quién emplear, sino en diseñar empresas donde el éxito sea sostenible y donde ninguna persona —hombre o mujer— tenga que sacrificar su salud para demostrar su valor.

Fuentes

Organización Mundial de la Salud. (2024). La salud mental en el trabajo: Directrices globales para entornos laborales sanos. OMS Prensa.

Secretaría del Trabajo y Previsión Social. (2018). Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, Factores de riesgo psicosocial en el trabajo-Análisis, identificación y prevención. Diario Oficial de la Federación.

Society for Human Resource Management. (2025). The ROI of Workplace Wellness and Mental Health Initiatives. SHRM Research Report.

Lee más contenido de nuestra colaboradora Ingrid Cabal