La clave está en dejar ir lo que no controlamos. 

A veces el balance consiste en soltar el control. Tener una vida perfectamente controlada suena a sufrimiento. Una de las constantes de la vida es el cambio, sobre todo porque la mayoría de las cosas que te pasan no dependen de ti, así que solo podemos controlar el 10% de las cosas que nos pasan. Esto me hacer recordar la frase que dice: la vida es el 10% y el 90% restante es como la tomas.

Puedes planificar actividades, organizar tus hábitos, tener un enfoque de dónde quieres ir, con quién, pero muchas veces el cómo cambia. ¿Qué tan habituado estas a adecuarte a cómo se te presentan las oportunidades o a ajustarte o a ser flexible?

Parte del control, de cierto modo “normal”, que tenemos los seres humanos está en cómo nos afecta la opinión de los demás. Este tendría que ser el paso número uno de las cosas que necesitamos aprender a soltar o controlar.

Nos afecta la opinión de los demás.

Mel Robbins publicó recientemente un libro llamado “Let Them” o “Déjalos”, en el que propone una teoría interesantísima y aparentemente muy sencilla de comprender, pero difícil de aplicar en el día a día.

Esta teoría propone liberar la necesidad de gestionar las opiniones, dramas y juicios de los demás, seguir tu propio criterio sin estar tan pendiente de lo que los demás piensan o dicen.

Parte de dejar de controlar es dejar a las personas ser quienes realmente son, aceptarlas por como son y apoyarlas en las cosas que les gustan. No debemos forzar a nadie a ajustarse a nuestras expectativas, ya que estas son nuestra responsabilidad y de nadie más. Además de desgastante, intentar controlar esto es imposible de mantener. Como mencioné, esto suena fácil y trillado, sin embargo, llevarlo a la acción es complicado.

Intentar controlar todo es imposible de mantener.

Otro de los puntos importantes que toca Mel en su libro es recuperar tu poder y decirte a ti mismo: déjame decidir cuánto tiempo y energía invierto en esta relación. Se trata de tener control solo sobre ti, lo que decides, lo que permites y lo que estás dispuesto a aceptar.

Te invito a poner en práctica estos dos puntos durante unos días en tu día a día y observar el impacto que pueden tener en tu vida. Notarás lo poderosos que son, por muy sencillos que parezcan, y verás cómo fortaleces tu claridad mental y emocional, además de tu bienestar.