Blindaje integral 

En el dinamismo del Bajío, especialmente en León, ciudad impulsada por la industria y el emprendimiento, los jóvenes adultos (23-35 años) enfrentan un reto cada vez más visible: la reconfiguración de la seguridad financiera. Si has notado que la renovación de tu seguro llegó con un número que te hizo parpadear dos veces, no es casualidad. Refleja la complejidad económica actual, sin embargo, los retos se caracterizan por cómo los enfrentamos.

Este año, el sector asegurador en México atraviesa una tormenta perfecta. Debido a la reciente reforma a la Ley de Ingresos de la Federación, las aseguradoras ya no pueden acreditar el IVA en los pagos por siniestros. Lo que antes era un trámite contable, hoy es un costo directo que ha empujado las pólizas de Gastos Médicos Mayores y Autos hacia incrementos de hasta un 25%. ¿Cómo navegar este ajuste sin desproteger lo más importante?

Para entender el incremento, hay que mirar las finanzas detrás de la póliza. Antes, las aseguradoras deducían el IVA de servicios hospitalarios o reparaciones que pagaban por ti. Con el cambio fiscal, ese 16% se volvió un gasto operativo que, sumado a la inflación médica, estimada en un 14.8% para este 2026, genera el ajuste que ves en tu estado de cuenta. A esto se añade otra preocupación creciente: la inflación médica. 

No obstante, lo anterior no se trata de cancelar el seguro, sino de evolucionar la forma en que contratamos:

1. Ajuste de deducible y coaseguro. Si eres joven y gozas de buena salud, elevar un poco tu deducible puede reducir drásticamente el costo de la prima anual.
2. Pólizas de “segunda capa” (exceso de gastos médicos). Muchas coberturas corporativas se están quedando cortas ante los nuevos costos. Un seguro de “exceso” es económico y te protege cuando la póliza de la oficina llega a su límite.
3. Selección de red hospitalaria. Optar por una red de hospitales nivel medio-alto en la región Bajío puede optimizar tu presupuesto sin sacrificar calidad médica.

Recuerda que la protección no es un lujo, es una herramienta de competitividad. Un imprevisto de salud sin seguro puede borrar cinco años de ahorros o el capital de tu primer negocio. El incremento del 25% es una realidad, pero tu respuesta financiera es la que definirá tu estabilidad. La meta es clara: una vida en balance donde el cuidado de tu salud y la protección de tu patrimonio caminen de la mano. 

Lee más contenido de nuestro colaborador Mario Alberto Montañez