La decoración, orden y colores proyectan tu historia y emociones

Cuando entras en tu casa, ¿sabes que tu hogar te representa?, ¿que cuenta tu historia?, ¿que se ve y se siente como tú? Quizás no habías pensado que también habla de tu imagen personal porque, al igual que tú, ese espacio tiene un estilo que refleja sentimientos y valores, y si es auténtico, también genera confianza y confort.

A ver, ¿tu casa está en orden o acumulas cosas?, ¿prefieres espacios amplios o rinconcitos para descansar?, ¿está hecho para que trabajes y estudies, cocines o pintes, juegues o reflexiones?, ¿o parece casa muestra?

El lugar donde vivimos es un reflejo directo de la personalidad y el mundo interior, es un nido en el que se forma una familia, es un refugio al que acudimos cuando hay miedo. Los colores, la iluminación y los muebles imponen el estado de ánimo y las emociones.

Cuando son brillantes proyectan que quien habita ese hogar es extrovertido, mientras que los tonos claros reflejan personalidades suaves y tiernas. Asimismo, los colores obscuros evocan elegancia y sofisticación; quizás los colores de la ropa de tu armario sean similares a los que usas en tu hogar.

El minimalismo refleja personas ordenadas y prácticas, modernas y objetivas, mientras que demasiados ornamentos y recuerdos pertenecen a personas nostálgicas. Cuando un hogar está limpio y ordenado se asocia con personas metódicas, detallistas y disciplinadas, pero si hay desorden constante genera estrés y aversión a compartir ese espacio.

Las casas son el reflejo de las decisiones de quien las habita, refleja sus pasiones, guarda sus recuerdos y continua sus herencias. La forma en la que vestimos y usamos accesorios, es la misma en la que decoramos nuestras casas.

Si pones cuidado en el estado de tu ropa y utilizas objetos que combinan y te hacen sentir bien, es muy probable que tu hogar también tenga muebles que quedan bien con las cortinas o los adornos, y cuando estás en ella, es un lugar de descanso y tranquilidad.

El hogar mejor decorado no es el que solo busca estética, sino el que refleja la humanidad de sus habitantes, el que, a través de las plantas, la iluminación, los muebles y los cuadros reflejan la autenticidad de quien lo ha creado.

Cuidar tu casa, pintarla con los colores que más te gustan, elegir los muebles y los objetos proyecta tu propio camino por la vida, lo que piensas y en lo que crees. Igual que tu propia imagen, tu entorno habla por ti, inspira a otros y expresa tu personalidad. 

Lee más contenido de nuestra colaboradora Meche Gómez