Hay novelas que atraviesan fronteras más allá de la geografía y alcanzan esos lugares íntimos como el linaje, la herida y el rencor que se hereda. Coyote balcánico, de la escritora guanajuatense Rayo Guzmán, es exactamente ese tipo de libro.
La novela sigue la historia de Zoran, un joven hijo de una periodista mexicana y un serbio, quien regresa a los Balcanes en busca de reconciliación con su sangre. Mientras tanto, su madre, Eloísa, confronta memorias íntimas y dolorosas que afloran entre el paisaje desértico del pueblo mágico de Mineral de Pozos y los callejones de la ciudad de Guanajuato.
Por su parte, al otro lado del mundo, en los bordes del Danubio, su padre, Darko, asume las consecuencias de su cruel proceder y de un cuestionable pasado. En ese triángulo de culpas y silencios se sostiene toda la estructura emocional de la novela, que la autora presenta como una historia vibrante en la que nos convierte en cómplices y testigos de los sueños y el desencanto de cada personaje.