Surgen los nuevos creativos del cine latino

El cine en Latinoamérica ha transitado por una serie de altibajos a lo largo de su historia. Desde temporadas de gran prosperidad, como el llamado cine de oro mexicano, hasta momentos de profunda escasez, como lo fueron las décadas de los 90s y 2000, ya sea por conflictos de interés como el Tratado de Libre Comercio que involucró a nuestro país o por recesiones y conflictos internos que existieron en los países del cono sur, dificultando el ejercicio cinematográfico.

Sin embargo, recientemente, ha existido un resurgimiento o revaloración de obras que, ha pesar de las vicisitudes que se presentan, han florecido y dado una muestra de la increíble creatividad, maestría y capacidad de los creadores latinos para llevar a cabo obras de gran valor para el séptimo arte.

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Una de las cintas que destacó, tanto en festivales y salas comerciales como en plataforma, es Ya no estoy aquí (2019), una película que encuadra su historia en un contexto y tiempo muy particular, pero que no simplifica su trama, ya que nos adentra en el mundo de un joven regiomontano que practica el baile de la cumbia rebajada, y que por su entrono y malas decisiones, se ve forzado a alejarse de su familia e intentar rehacer su vida lejos de casa.

Por su vastedad, en ocasiones se dificulta encontrar algún buen título dentro de la plataforma de Netflix, y aún más de terror producido en español. Pero el filme Cuando acecha la maldad (2023) es una de esas sorpresas inesperadas que, a pesar de sus detalles, logra conformar una propuesta innovadora, bien realizada y entretenida, donde lo sobrenatural se maneja y desarrolla con habilidad y que refresca este genero un poco olvidado en nuestras latitudes.

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La producción creativa en entornos de carencias conlleva una carga y esfuerzos que pueden llegar a afectar a quien decide dedicar su vida al ejercicio del arte. Y pocas películas logran plasmar dicha realidad con una honestidad y realismo tan fiel como lo hace la obra colombiana Un poeta (2025).

En ella se narra la vida de Óscar, un hombre que se autodenomina poeta, pero cuyas decisiones, adicciones, problemas personales e ingenuidad lo han llevado a un punto de quiebre en el que debe asumir las consecuencias de sus actos y tomar las riendas de su vida. Una película profunda que confirma la maestría y la delicadeza con las que el cine latinoamericano es capaz de retratar la naturaleza humana. Sin duda, obras como estas son una invitación a volver la mirada hacia nuestro cine, que ofrece grandes obras por disfrutar.

Lee más contenido de nuestro colaborador Salvador Ybarra