Miedo y amenazas desconocidas en la profundidad del espacio

Cuando se habla del espacio, alienígenas o naves, tenemos nuestra propia interpretación. Esta idea puede generar incertidumbre, intriga o incluso miedo. La saga de Alien representa perfectamente esas sensaciones, y es a bordo de la emblemática nave Nostromo en la que viajan siete pasajeros que exploran los rincones del espacio en busca de especímenes alienígenas para que la corporación Weyland-Yutani experimente con ellos o gane en la carrera de dominar el universo.

Para la corporación la tripulación no representa una prioridad, por lo que si un alienígena acaba con todos los pasajeros no importa mientras el objetivo sea cumplido: que el xenomorfo llegue a la Tierra. Bajo ese escenario, imagina pasar horas, días, meses o años en la inmensidad del universo sin saber cuándo volverás a casa, tratando de sobrevivir a una criatura que quiere matarte o utilizar tu cuerpo para reproducirse.

Al final, la situación siempre parece estar en tu contra, porque no eres más que un humano común intentando mantenerse con vida ante una criatura mucho más fuerte. Lo único que tienes para defenderte es un arma que no le hace mucho daño, y sí, encuentras otra que logra debilitarlo, pero la victoria no es completa; terminas solo vagando por el universo tratando de encontrar un rumbo que te lleve de nuevo a casa.

Alien es una de las películas más populares de la ciencia ficción. La dirección de Ridley Scott hace que la incertidumbre de los personajes sea latente y la interpretación de Sigourney Weaver como Ellen Ripley la convirtió en un símbolo del género. Además, no se puede pasar por alto el arte que inspiró al director para dar vida a esta saga: las obras de H.R. Giger fueron las que hicieron posible que esta historia cobrara vida en la gran pantalla.

A pesar de que la primera película se estrenó en 1979, han surgido secuelas y precuelas que ayudan a comprender un poco más cómo se vive en ese mundo postapocalíptico y el interés de las naciones por conquistar nuevas especies. Incluso se han lanzado cómics, videojuegos y colaboraciones con otras franquicias de ciencia ficción que hacen alusión o donde participan directamente dentro del universo de Alien, como es el caso de Alien vs. Depredador.

Y aunque existan fanáticos que no estén de acuerdo con entregas más recientes, aquello que sigue funcionando es la capacidad de generar emociones, y el terror cósmico de Alien es uno de los más originales e interesantes del último siglo. La figura del xenomorfo se convirtió en un símbolo de la cultura popular, ¿y cómo no temerle a ese abrazacaras que quiere implantarte un alienígena en el pecho que, tarde o temprano, terminará emergiendo y arrebatándote la vida?

Podría seguir escribiendo sobre más temas en torno a esta increíble saga, sin embargo, lo que quiero destacar es que Alien es una de esas historias que se siguen escribiendo gracias al público que la pide y consume, además de las personas del rubro audiovisual que mantienen interés por continuar expandiendo ese universo cinematográfico.

Más allá de provocar incomodidad o miedo por criaturas desconocidas como los xenomorfos, Alien termina recordándonos que, fuera de la Tierra, siempre existirá la mínima posibilidad de que no estemos completamente solos.

Lee más contenido de nuestra colaboradora Leslie Aguilera