Tu consultorio también es tu imagen

¿Te ha pasado acudir al médico y encontrar que su consultorio está desordenado y sucio? Inmediatamente esto te forma una imagen general sobre su desempeño y profesionalismo. El consultorio es el entorno que rodea a un especialista de la salud y representa el espacio físico que nos dará la seguridad para establecer conversaciones íntimas y la higiene que corresponde a nuestra necesidad.

Cuando nos encontramos con un consultorio sucio, desordenado, con el escritorio lleno de objetos, un librero repleto de libros polvosos o cajas de medicamentos apiladas en todos los muebles, dudamos de la calidad profesional del doctor. Suponemos que puede ser negligente, que puede confundir expedientes y diagnósticos o incluso tener errores en la administración de los medicamentos.

Para fidelizar al paciente, es importante planear la primera impresión, poner atención a los detalles y cuidar el momento en que un posible paciente conoce tu consultorio médico: la primera cita y la primera vez que te conoce.

Un consultorio desordenado puede generar desconfianza y riesgos de contaminación, y no solo no volverá, sino que te mal recomendará. Para revertirlo, te dejo estas sugerencias:

1. Establece un sistema de limpieza para desinfectar los pisos, dar mantenimiento a los muebles, sacudir el lugar todos los días, mantener los depósitos de basura y residuos constantemente vacíos e incluso aromatizar el espacio.
2. Despeja los objetos innecesarios, retirando lo que no se utilice durante una consulta médica en estricto sentido, agrupando los medicamentos, los productos desechables o estériles y los instrumentos en lugares específicos como gabinetes y repisas.
3. Digitaliza los expedientes de los pacientes para eliminar archiveros y papeles.
4. Desocupa el escritorio y deja solo una laptop, algún modelo para explicar al paciente su condición, el recetario, un lapicero, y en las paredes presenta únicamente los certificados, acreditaciones y actualizaciones que generen confianza en tu preparación académica.
5. La sala de espera también debe ser cómoda, limpia y ordenada. Debe ofrecer una experiencia relajante y tranquilizadora y, en general, la privacidad necesaria para que tus pacientes hablen con confianza.
6. Lleva la agenda de tus pacientes de forma que se eviten posibles retrasos o cancelaciones en las citas médicas.

El consultorio es parte de tu proyecto médico: no cometas el error de descuidar la apariencia de este espacio tan especial. La primera impresión es determinante a la hora de que un nuevo paciente te elija como su médico de cabecera, porque, doctor, tu consultorio también es tu imagen personal.

Lee más contenido de nuestra colaboradora Meche Gómez