Un consultorio desordenado puede generar desconfianza y riesgos de contaminación, y no solo no volverá, sino que te mal recomendará. Para revertirlo, te dejo estas sugerencias:
1. Establece un sistema de limpieza para desinfectar los pisos, dar mantenimiento a los muebles, sacudir el lugar todos los días, mantener los depósitos de basura y residuos constantemente vacíos e incluso aromatizar el espacio.
2. Despeja los objetos innecesarios, retirando lo que no se utilice durante una consulta médica en estricto sentido, agrupando los medicamentos, los productos desechables o estériles y los instrumentos en lugares específicos como gabinetes y repisas.
3. Digitaliza los expedientes de los pacientes para eliminar archiveros y papeles.
4. Desocupa el escritorio y deja solo una laptop, algún modelo para explicar al paciente su condición, el recetario, un lapicero, y en las paredes presenta únicamente los certificados, acreditaciones y actualizaciones que generen confianza en tu preparación académica.
5. La sala de espera también debe ser cómoda, limpia y ordenada. Debe ofrecer una experiencia relajante y tranquilizadora y, en general, la privacidad necesaria para que tus pacientes hablen con confianza.
6. Lleva la agenda de tus pacientes de forma que se eviten posibles retrasos o cancelaciones en las citas médicas.