Hombre de gran resiliencia y con una mentalidad de hierro, conoce de primera mano los frutos que se obtienen con la dedicación y el esfuerzo diario
Originario de Roque, una comunidad de Celaya, y tercero de ocho hermanos, desde muy pequeño demostró un talento natural para el fútbol. Su paso por el Club León, las Chivas de Guadalajara y la Selección Mexicana, con la que disputó la Copa del Mundo de Brasil 2014, lo consolidaron como uno de los mediocampistas más reconocidos por su despliegue físico y su capacidad para recuperar el balón.
¿Cómo recuerdas tu infancia?
Cuando nací, mi mamá tomó la decisión de trabajar para ayudar en la casa, porque era complicado mantener a ocho hijos. Mientras tanto, mis hermanos mayores cuidaban de los más chicos, y eso hizo que desde muy pequeño fuera muy independiente. Aunque no siempre había qué comer, muchos de nuestros vecinos eran familiares y con ellos íbamos “al taco”.