La importancia del “Plan B”

Soy fanático de las películas de acción en las que los protagonistas tienen un plan para resolver un problema. Sin embargo, conforme lo van ejecutando surgen una y otra complicación: obstáculos, enemigos y situaciones inesperadas. Cuando parece que todo se va a ir al carajo, el protagonista aparece con una solución que salva todo. Y sí… ya lo tenía previsto desde antes: tenía en la mira un Plan B por si todo salía mal.

Para los negocios también sería ideal tener siempre un Plan A y un Plan B, por si las cosas no salen como esperamos. De hecho, quizá incluso un Plan C. Y es que actualmente, en México se ha observado una desaceleración económica. Los números no mienten: durante el último sexenio (2018-2024) México creció en promedio 1.1% anual, incluso menos del 50% de lo que creció Colombia, que alcanzó 2.71%.

En 2025, en plena guerra de aranceles entre Estados Unidos y China, Estados Unidos creció alrededor de 2% y China 4.8%. México, por su parte, apenas 0.7%. Ante un crecimiento casi nulo, además de una creciente regulación y control por parte del gobierno, a los empresarios mexicanos les urge tener un Plan B.

Plan B en México

• Reducir costos. Buscando proveedores o productos con la misma calidad a un menor precio.
• Reducir gastos fijos. Lo primero que suele impactarse es el personal, las rentas de naves industriales y oficinas, los viajes innecesarios, el marketing, entre otros.
• Innovar. En la búsqueda de nuevos productos y mercados dentro del país.
• Resistir y sobrevivir. Esto mientras llegan tiempos mejores.

Plan B fuera de México

• Identificar. Buscar qué productos se necesitan en México y dónde se pueden conseguir a mejor precio.
• Analizar. En qué parte del mundo se necesita mi producto o servicio y cómo puedo llevarlo hasta allá.
• Conectarse. Con nuevos mercados y oportunidades donde la regulación, la certeza jurídica y las condiciones de crecimiento sean más alentadoras.

Tener un Plan B, C o incluso D es vital para las empresas en un mundo cambiante y competitivo, especialmente cuando un país tarda en reaccionar para aprovechar las oportunidades que trae consigo la tormenta económica global.

Y tú… ¿vas a esperar a que las cosas cambien o vas a tomar acción para diseñar y ejecutar tu siguiente movimiento estratégico? Porque en los negocios, como en las mejores historias, quienes triunfan rara vez dependen de un solo plan.

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juanpabloponce@impaktacomunicacion.com

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