El mapa interno para crear nuestra ruta de vida

Al iniciar el año nos proponemos muchos cambios pero, ¿cuántos de ellos llevamos a cabo en realidad? Lo triste es que al final del año nos damos cuenta de que solo se quedaron en buenas intenciones…

Esto es muy común, y es que siempre queremos mejorar algo de nuestra vida con lo que no estamos satisfechos, sin embargo, no necesitamos de un año nuevo para comenzar a cambiar. Cada día renacemos y podemos hacer las cosas diferentes, así que hagámonos esta pregunta: ¿qué es lo que debe guiar nuestras acciones de mejora? Una visión…

Una reflexión interesante que podemos hacer para determinar nuestra visión es: si hoy tuviera 80 años, ¿qué historia de mi vida quisiera contar a los demás?

En la respuesta a esta pregunta encontramos nuestros anhelos más profundos, lo que nos hace felices y nos ayuda a reencontrarnos con nosotros mismos. Nos permite hacer un análisis de nuestra vida actual y darnos cuenta de que si así como la estamos viviendo seremos capaces de contar esa historia que deseamos.

Con lo anterior, descubriremos qué aspectos debemos cambiar, generando un mapa para crear la ruta de nuestra vida. Pero, ¿qué pasa cuándo tenemos muy claras las acciones que debemos realizar y no las hacemos? Puede ser por algunos de los siguientes factores:

Sabemos que el cambio es la única constante y además que sobrevive el que se adapta más rápido al mismo

● No cambiamos porque como estamos tenemos una ganancia secundaria que sustenta la forma en cómo hacemos las cosas hoy.
●La motivación no es lo suficientemente poderosa, ya que implica un esfuerzo que representa sufrimiento, y cuando consideramos que el sufrimiento es mayor que la motivación, no hacemos el cambio.
●Tenemos una creencia limitante inconsciente que nos impide mejorar.

Por lo anterior, recomiendo contestar las siguientes preguntas:

●¿Cuál es nuestra ganancia secundaria con la forma en cómo hacemos las cosas ahora?
●¿Qué nos impide hacer los cambios para lograr nuestra visión?
●¿Está en nuestras manos eliminar las limitantes que nos impiden cambiar?
●Si no hago las acciones concretas que conlleva mi visión y que conforman mi ruta de vida, ¿estaré aprovechando mi tiempo en forma efectiva cada día?

Sabemos que el cambio es la única constante y además que sobrevive el que se adapta más rápido al mismo

Lo cierto es que vivir conforme a nuestros valores, visión y ruta de vida, nos va haciendo ganar autoconfianza, nos hace más asertivos y fuertes mentalmente. Por lo tanto, te invito a reflexionar con las preguntas propuestas, para asegurar que tus acciones diarias sean coherentes con tu visión. 

Lee más contenido de nuestra colaboradora Vanessa Gómez