Elige al candidato ideal para tu empresa

Contratar personal… esa parte de hacer negocios que nadie nos advirtió que sería tan compleja e incierta. Al tomar la decisión de contratar, no solo apuestas por una persona con la esperanza de que sea la ideal, sino que también asumes el riesgo de haber dejado pasar a alguien más calificado.

  • “Es que todo lo quieren fácil.”
  • “Es que ya nadie se compromete.”
  • “Es que el test y sus credenciales eran perfectos.”

¿Cómo saber si esa persona es la adecuada para el equipo, para la visión de tu empresa, para alcanzar los objetivos? Hoy en día, existen muchas herramientas para la selección de personal que te permitirán identificar aspectos claves como:

  • Páginas y empresas de reclutamiento.
  • Plataformas que filtran y preseleccionan currículums con garantía de reposición.
  • Pruebas técnicas y psicométricas.
  • Entrevistas realizadas por terceros.

Estas herramientas pueden ayudarte a validar habilidades, experiencia y perfil psicológico con mayor objetividad y precisión. Sin embargo, también implican delegar una parte crítica del proceso de selección a consultores o plataformas que, en muchos casos, no conocen tus valores, tu visión ni la cultura de tu empresa.

Y es que hay aspectos que estas herramientas difícilmente pueden evaluar:

  • Encaje cultural. Detectar si alguien se alinea con la cultura organizacional no es sencillo, pero una entrevista bien conducida, con preguntas clave y compartiendo la filosofía de la empresa, puede brindar señales valiosas tanto verbales como no verbales.
  • Valores y carácter. Más allá de la inteligencia o experiencia, es importante conocer cómo piensa y actúa una persona frente a dilemas éticos o situaciones cotidianas.
  • Historia y aspiraciones personales. Interesarse por el entorno familiar, los sueños e ideales del candidato —más allá del ámbito profesional— permite identificar si hay afinidad con la visión del equipo.
Seleccionando al equipo ideal

Seleccionar a la persona adecuada para construir el equipo ideal no es fácil, pero es el primer paso para fortalecer tu organización. Delegar por completo esta responsabilidad a un externo es ceder el rumbo de tu empresa a alguien que no la conoce.

Limitarte solo a evaluar competencias técnicas y  profesionales puede dar como resultado un equipo eficaz, pero deshumanizado.

Recuerda: el tiempo invertido en elegir al candidato correcto es una ganancia a largo plazo. Evita decisiones apresuradas que deriven en rotación constante y afecten el equilibrio de tu equipo y tu empresa.