Hablar de la historia de las relaciones públicas puede resultar un tanto complejo, y es que, aunque esta disciplina tal y como la conocemos ahora es relativamente joven, podemos encontrar sus indicios a lo largo de la historia, jugando un papel importante en todas las actividades políticas, sociales y culturales.

Edward Bernays, quien se consideraba a sí mismo como el padre de las relaciones públicas, señala que los objetivos que caracterizan a esta disciplina son tan antiguos como la sociedad misma y son los de: informar, persuadir al público e integrar a la gente entre sí.

Así, las antiguas civilizaciones hacían uso de la oratoria, para transmitir mensajes positivos en los pueblos; los filósofos griegos, los políticos y militares romanos, e incluso el mismo Jesucristo, quien, a través de la palabra, estableció las bases para lo que hoy conocemos como la religión católica.

En el México prehispánico, por ejemplo, los emperadores aztecas buscaban proyectar una imagen positiva con el pueblo manteniendo una constante comunicación a través del tecuhtli, quien era el encargado de atender y dar solución a las quejas y problemas de la gente.

Pero no fue sino hasta finales del siglo XIX, cuando nació el concepto de lo que hoy conocemos como relaciones públicas, gracias a las aportaciones de figuras como Ivy Lee, quien, a principios del siglo XX, habla sobre la necesidad de que las relaciones entre la prensa y los diferentes emisores sean una actividad constante y proactiva, evitando así los rumores, que son para él, lo que más perjudica la imagen y la percepción de la gente.

Años más tarde irrumpe en la escena Edward Bernays, quien revoluciona por completo la forma de entender las relaciones públicas y cómo persuadir a las masas. Sobrino de Sigmund Freud, utiliza sus enseñanzas para impulsar campañas publicitarias que cambiaron por completo la forma de vida de los estadounidenses y del mundo entero.

Por ejemplo, él fue quien impulsó las campañas publicitaras para que las mujeres fumaran, haciendo una conexión entre la estatua libertad y la liberación femenina de las reglas impuestas por la sociedad. Es así que hoy, las relaciones públicas son consideradas como un elemento indispensable para las empresas, gobierno, así como personajes del ámbito social, cultural y político.