Productividad y formación para la nueva era

La Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser accesorio tecnológico: transforma cómo se produce valor, se organiza el trabajo y se valida la pericia profesional. En la industria, esto significa menos fricción para diseñar, programar, mantener, optimizar y decidir, pero también más presión para actualizar capacidades, procesos y marcos éticos.

Emprender es conectar problemas con soluciones, no saberte todos los frameworks del mundo.

En términos de tareas, se estima que alrededor de 80% de la fuerza laboral en Estados Unidos de América podría ver más de 10% de sus tareas impactadas por modelos de lenguaje de IA; y que un 19% podría enfrentar que más de la mitad de sus tareas cambien de forma sustantiva.

A escala global, el Fondo Monetario Internacional (IMF) estima que cerca de 40% del empleo mundial está expuesto a IA y que, en economías avanzadas, la exposición ronda 60%; con un doble filo claro, productividad, sí, pero también riesgo de ampliar desigualdades si no hay preparación.

Emprender es conectar problemas con soluciones, no saberte todos los frameworks del mundo.

En el corto plazo, la ventaja competitiva surge al potenciar equipos completos, no al reemplazar personas. En atención a clientes, por ejemplo, los Agentes de IA elevan la productividad en un 15%, mostrando que integrarlos en procesos reales genera resultados medibles.

En términos industriales, la IA se materializa en modelos predictivos, visión por computadora y analítica avanzada que permiten pasar del mantenimiento reactivo al predictivo, anticipar defectos y reducir paros. En planeación y cadenas de suministro, refuerza pronósticos, optimiza inventarios y rutas, y simula escenarios para proponer acciones concretas y fundamentadas.

Emprender es conectar problemas con soluciones, no saberte todos los frameworks del mundo.

La IA potenciará a la industria como la revolución industrial, pero exigirá planes de implementación con datos confiables, integración a procesos centrales y gobernanza digital que proporcione la seguridad, privacidad, trazabilidad y evaluación de desempeño.

En la educación, la pregunta correcta no es si usar o no IA, sino qué valor certifica la universidad ante habilidades demandadas y cambiantes. El reto central es el talento: 63 % de empleadores identifica la brecha de habilidades como la principal barrera para transformarse.

Emprender es conectar problemas con soluciones, no saberte todos los frameworks del mundo.

La respuesta no es prohibir la IA, sino formar profesionales capaces de trabajar con ella como infraestructura. Esta es la apuesta de la Universidad La Salle Bajío con su nueva Ingeniería en Inteligencia Artificial y Desarrollo de Software, orientada a preparar a las y los ingenieros de la siguiente década para construir soluciones de IA de punta, integrarlas en procesos productivos reales y liderar equipos que innoven con impacto, responsabilidad y sentido social.

La transformación ya está en marcha y la competitividad dependerá de quién forme talento con rigor técnico, visión sistémica y sentido ético.

Fuentes

Brynjolfsson, E., Li, D., & Raymond, L. (2023). Generative AI at work (evidencia de productividad en atención al cliente). National Bureau of Economic Research.

Eloundou, T., Manning, S., Mishkin, P., & Rock, D. (2023). GPTs are GPTs: An early look at the labor market impact potential of large language models.

International Monetary Fund. (2024). AI and the future of work (análisis y estimaciones de exposición del empleo).

International Labour Organization. (2023). Generative AI and jobs: A global analysis of potential effects on job quantity and quality.

OECD. (2023–2024). Informes sobre IA, productividad, gobernanza de datos, privacidad y políticas de habilidades.

World Economic Forum. (2025). The future of jobs report 2025.

 

Dr. Enrique Aguilar Vargas

Director de la Facultad de Ingenierías y Tecnologías, Universidad La Salle Bajío

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