Ampliar la representación femenina para construir un futuro más equitativo
Dicen que cuando ya no perteneces a un lugar, la vida misma se encarga de sacarte a empujones. Esa frase me recordó el inicio de mi nueva historia, un momento que marcó profundamente mi vida personal y profesional. Sin entender por qué ni cómo, me vi forzada a reconstruirme.
Mi camino del emprendimiento al liderazgo no ha sido lineal, ha sido humano. No fue fácil, pero en el caos encontré la semilla del crecimiento. Hoy lidero mi propia empresa y soy parte activa de esta asociación, donde he encontrado inspiración, fuerza y hermandad.
Si hoy estás viviendo una etapa difícil en tu emprendimiento, quizás alguna de estas ideas pueda ayudarte a empezar:
- Busca tu fe. No hay fuerza más profunda que aquella que nace del alma. En mi caso, fue Dios quien me sostuvo, y diariamente agradezco todo.
- Crea una red de apoyo. Familiares, amigas, personas que te amen sin juzgar serán tu sostén.
- Únete a asociaciones o cámaras. Pertenecer a una de ellas fue un antes y un después. Encontré a otras mujeres que, como yo, vibramos igual.
- Haz cursos de autoconocimiento. El coaching me ayudó a entenderme, regularme y motivarme a seguir reinventándome.
- Toma ayuda psicológica. Sanar es parte del proceso, por eso es importante tomar consciencia de ello.
- Salir del entorno ayuda a ver la vida desde otras perspectivas, no pierdas esta oportunidad.
- Nunca dejes de estudiar. El aprendizaje constante es parte de empoderarse y de seguir evolucionando.
8. Conecta socialmente. Aunque estés cansada, date permiso de disfrutar, reír y crear vínculos.
9. Cuida tu cuerpo. Ejercicio, buena alimentación y descanso son tus aliados silenciosos.
10. Hazlo con miedo. No te sabotees. Descubrirás que, del otro lado del miedo, está tu grandeza.
Transitar del emprendimiento al liderazgo no solo fue una evolución empresarial, fue una transformación interna. Aprendí que liderar va más allá de tomar decisiones; es inspirar, sostener y construir con propósito. Hoy, como mujer empresaria, sé que trascender no es llegar sola, sino crecer con otras y para otras.
El liderazgo no es solo un cargo, es una forma de vida. Se lidera desde el ejemplo, desde la coherencia y desde el amor por servir. Somos muchas mujeres que hemos sido impulsadas a descubrir que merecemos más. Y créeme, lo que te espera del otro lado… es luz, es vida, y vale la pena.
Por Grecia Guevara Hernández
Socia de la AMEXME León Capítulo León