Leer Fortuna, de Hernán Díaz, fue una experiencia que me obligó a cuestionar constantemente lo que creía estar entendiendo. No es una novela que se limite a contar una historia lineal, es una obra que se construye a partir de múltiples voces y versiones. El autor invita a mirar un mismo hecho desde distintos espejos.
En las primeras páginas, el libro nos presenta una novela dentro de la novela: la vida de un poderoso magnate financiero y su esposa, retratados como emblemas del éxito estadounidense. Al inicio, esta versión parece sólida y convincente, sin embargo, conforme avanza la lectura, se hace evidente que no es más que una representación parcial, casi teatral. Fue ahí donde comprendí que Fortuna no busca narrar una biografía, sino desmontarla.