La diseñadora convirtió su pasión
por la cerámica en Sirocco, atelier de diseño contemporáneo

Curiosa, determinada y en constante movimiento, Oriane creció entre clases y actividades que despertaron su interés por aprender procesos y alcanzar objetivos. Diseñadora de producto por la Universidad Iberoamericana León, vivió un semestre en Oaxaca, trabajó en despachos creativos en Querétaro y en París, además de colaborar en la empresa familiar. Todo ese recorrido y aprendizajes se fusionaron para dar origen a Sirocco, el atelier que refleja plenamente quién es.

Platícanos, ¿cómo nació Sirocco?

Desde mi primer acercamiento en Oaxaca me impresionó la cerámica. Empezó como un hobby con un torno que me regaló mi mamá y, entre pláticas y mil dudas, decidí terminar el año laboral y unir todas mis herramientas para comenzar un primero de enero a trabajar en el proyecto.

¿Cómo describirías la esencia del atelier?

Es un lugar que ha hecho comunidad para todos: puedes ser alguien que busca un regalo, un restaurante, un hotel, o querer clases para seguir con tu pasatiempo o iniciar tu proyecto. Cada pieza conserva la huella de haber sido hecha por personas. Poco a poco dejó de ser un proyecto personal y se convirtió en un trabajo en equipo, con alumnos y clientes que se vuelven amigos.

¿Cuáles son los servicios o productos que ofrecen en la actualidad?

Diseñamos productos o colecciones, hacemos productos personalizados desde una sola pieza hasta las que sean necesarias, damos clases y tenemos a la venta productos de la marca en la tienda en línea o en nuestras instalaciones.

¿Cuál ha sido el principal reto?

Aprender a dirigir una empresa. Conforme Sirocco ha ido creciendo me he convertido aún más en todóloga, aprendiendo administración, contabilidad, costos, proveedores, clientes, ventas, manejo del equipo y servicio al cliente.

¿Qué ofrece Sirocco que hacía falta en León?

Quería un espacio que entendiera la cerámica desde una perspectiva más contemporánea y ligada al diseño: no solo venir a hacer una pieza, sino aprender los procesos, experimentar con materiales y técnicas, desarrollar proyectos propios y tener acceso a herramientas y conocimiento. Sirocco comenzó como un proyecto de diseño, se convirtió en un híbrido y fue definiendo su rumbo según lo que las personas buscaban: un espacio de aprendizaje y la materialización de ideas.

¿Cuál ha sido la respuesta del proyecto?

Superó mis expectativas; ha sido como una bola de nieve en el mejor de los sentidos. Mucho ha sido de boca en boca, por menciones en redes sociales, por recibir un regalo hecho por una alumna o por voltear a ver la parte de atrás de una pieza hecha en Sirocco. Eso ha significado muchísimo.

¿Qué te han enseñado los clientes?

Que escuchar es muchísimo más importante que asumir, y lo digo por ambas partes. Del lado del cliente, que nos escuche, entienda nuestro modo de trabajo y nos dé la mayor información posible de su idea. De nuestro lado, comunicar muy bien los procesos manuales y las variables que no se pueden controlar al cien por ciento, y lograr que entiendan que esas variaciones también forman parte del valor de una pieza hecha a mano.

¿Dónde te gustaría ver a Sirocco en el futuro?

Quiero que crezca sin perder su esencia: seguir aumentando las producciones personalizadas para todo tipo de giros o personas, que nuestro equipo, que se vuelve familia, siga creciendo, y que nuestras instalaciones sigan siendo un lugar de aprendizaje y paz para quienes nos visitan, con cada vez mejores espacios de trabajo. No me interesa crecer únicamente por producir más; me interesa que Sirocco se vuelva una referencia de diseño y cerámica contemporánea hecha a mano.

¿Un consejo para quienes desean emprender en este ámbito?

Que no se esperen a estar totalmente preparados. El inicio solo se hace equivocándote: cotizando mal alguna que otra vez, calculando mal los tiempos, repitiendo mil veces la misma pieza hasta que te salga, tratando con personas que te bajan y otras que te suman, y entendiendo tus propios límites, debilidades y fortalezas. En esto del emprendimiento a veces te rompes y a veces te reconstruyes. Todo lo demás viene solo después.

¿Qué viene para Sirocco?

A corto plazo, la línea de Navidad y experiencias, además del lanzamiento del rediseño de la tienda en línea. A mediano y largo plazo, estamos rediseñando tanto las instalaciones como la imagen general; aún no puedo compartir mucho, pero estoy segura de que es una escalera más hacia el futuro de Sirocco.

“Hoy lo hecho a mano se vuelve un verdadero lujo”

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