Portafolios globales
Durante muchos años, invertir fuera de México parecía una posibilidad reservada para grandes patrimonios o inversionistas sofisticados. Hoy la realidad es completamente diferente. Desde nuestro país podemos acceder a empresas, industrias y mercados de distintas regiones del mundo y utilizarlos para construir un portafolio mucho más diversificado.
La diversificación consiste precisamente en evitar que todo nuestro patrimonio dependa de un solo instrumento, empresa, industria o país. Si concentramos nuestras inversiones únicamente en México, nuestros resultados estarán mucho más ligados al comportamiento de la economía nacional. Un portafolio global permite distribuir esa exposición entre diferentes mercados y oportunidades.
Y hablar de inversión internacional no significa hablar únicamente de Estados Unidos. Un portafolio puede incorporar activos de México, Estados Unidos, Europa, Asia y otros mercados emergentes, dependiendo siempre del perfil, objetivos y horizonte de cada inversionista.
Esto también permite acceder a industrias que tienen una representación limitada en el mercado mexicano. Por ejemplo, podemos encontrar compañías líderes mundiales en semiconductores, inteligencia artificial, biotecnología, industria farmacéutica, robótica, energías renovables o tecnología avanzada.
Pensemos en algunos ejemplos: Apple, en Estados Unidos; ASML, empresa neerlandesa fundamental para la industria global de semiconductores; o Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), uno de los principales fabricantes de chips del mundo. Actualmente cuentan con valores activos dentro del Sistema Internacional de Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores.