La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cotidiana para millones de personas. Sin embargo, en los últimos años también ha comenzado a desempeñar un papel inesperado: el de acompañante emocional. Hoy, basta con escribir un prompt para que una IA responda como si fuera un especialista en psicología, ofreciendo orientación, consejos e incluso ejercicios para afrontar distintas situaciones.
Pero, ¿por qué cada vez más personas recurren a la inteligencia artificial en busca de apoyo emocional? Las razones son diversas. El uso excesivo de pantallas, la inestabilidad económica, los problemas familiares, el estrés laboral y la ansiedad son algunos de los factores que han incrementado la necesidad de atención psicológica en la población.