Cómo hacer que cada minuto cuente…
¿Alguna vez has sentido que cada día que pasa, aún cumpliendo con tus responsabilidades, sientes un vacío? Una de las cosas que más disfruto, es escuchar podcasts de expertos que hablan sobre potencial humano, neurociencia, el poder de nuestra mente y éxito en la vida en general.
Un día, me llamó la atención uno de ellos. Era una entrevista que le hicieron a Marian Rojas Estapé, psiquiatra española muy reconocida internacionalmente, en la que explicaba que en una ocasión su padre, Enrique Rojas, también psiquiatra, tenía una paciente ya mayor de edad que le decía sentirse deprimida.
Al explorar su situación, se dio cuenta de que la señora no lo estaba, solo vivía sin actividades que la motivaran, así que le pidió que se inscribiera en clases de baile, pintura o cualquier otra cosa que le ayudara a recuperar su motivación y con esto explicaba la diferencia entre depresión y vida vacía.
La depresión es un trastorno en el estado de ánimo que afecta a la persona en la forma en que siente, piensa, e interpreta las distintas situaciones de su vida. No solo se experimenta tristeza, sino que altera el funcionamiento del cerebro y la capacidad de disfrutar, motivarse y responder a la vida cotidiana. La depresión siempre debe ser tratada por un profesional de la salud.
Sin embargo, en ocasiones, confundimos la depresión con nuestra falta de propósito en la vida, el cual consiste en cómo contribuimos al mundo, en encontrarle sentido a lo que hacemos y en la forma en cómo mejoramos la vida de los demás. Esto es muy potente porque libera oxitocina que es la hormona del amor y las relaciones, haciéndonos sentir muy bien.
Por otro lado, también está la situación de cuando nos levantamos por la mañana y no sabemos qué hacer por falta de planeación de actividades, de hacer cosas que nos alegren el corazón y nos ayuden a disfrutar. Esto es a lo que llamamos vida vacía.
Considerando lo anterior, si sientes un vacío, detente un momento a reflexionar y descubre si en realidad es depresión o simplemente te falta claridad de propósito, o bien, de qué hacer con tu día. Esto te ayudará a tomar decisiones sobre tu vida y con ello, recuperarás tu motivación y ganas de vivir haciendo que cada minuto cuente.