Con una gran visión, toma las riendas de Haus León
para convertirlo en referente de la construcción vertical

Con casi tres décadas al frente de Grupo Guiar, Guillermo comparte su experiencia en el sector, marcada por diversos retos que, a fuerza de tesón y compromiso, logró vencer para convertirse en una figura clave en la escena inmobiliaria. En la actualidad, se encuentra al frente de Haus León, proyecto que promete ser un ícono de la arquitectura vertical en nuestra ciudad.

¿Cuándo surgió ese amor por la construcción?

Recuerdo que mi papá compraba los terrenos que estaban cerca de donde vivíamos y construía casas para rentar. Entonces siempre había construcción, y me encantaba ir con los albañiles a ayudar con la mezcla. En lo personal, me divertía mucho aprendiendo del oficio y comer con ellos.

¿Cómo comienzas tu trayectoria en el gremio?,
¿cómo fue trabajar con tu papá?

Tenía planeado trabajar con mi papá, así que estudié Ingeniería Civil en la Universidad Iberoamericana. Al tercer año le pedí trabajo y aunque ya no construía porque se dedicaba al gerenciamiento de proyectos, comenzó a promoverme en la construcción, y de ahí no paré, por lo que la constructora creció.

Tiempo después, mi hermano mayor regresó de Monterrey como arquitecto, nos asociamos y realizamos proyectos emblemáticos como el Tec de Monterrey, Hotel Fiesta Americana, La Gran Plaza y desarrollos en Puerto Vallarta, así como una gran cantidad de obra pública. Ya comenzábamos a desarrollar vivienda, pero llegó la crisis económica de 1994-1995 y nos golpeó muy fuerte. En total fuimos socios por seis años.

Luego decides emprender con Grupo Guiar.
Platícanos más sobre este gran paso.

Fue la decisión más importante de mi vida profesional, pues ya había construido bastante y tenía el reconocimiento del gremio, por lo tanto, me sentía preparado. Hace 27 años que fundé Grupo Guiar con apenas diez personas en una propiedad que compré con dinero prestado de mi suegro.

Inicié como todo emprendedor promedio haciendo de todo y me fue muy bien construyendo, tanto, que por recomendación de Ramón Martín Huerta y Paco Becerra, me abrieron las puertas del Instituto de Vivienda del Estado y así tuve acceso a tierras en municipios como Pénjamo, Abasolo, Cortazar y Manuel Doblado.

Nos convertimos en la desarrolladora número uno en calificación con 9.4. Y es que recordemos que fue en 2008 cuando en México hubo un boom en vivienda, justo en los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, en los que hubo gran apoyo al sector, haciendo posible que se construyeran hasta 800 mil viviendas al año.

Hubo un momento en el que dejé de hacer obra pública porque los desarrollos eran mucho más rentables y me centré en la vivienda con la visión de construir con calidad para que cada familia pudiera disfrutar de un patrimonio digno.

 ¿Qué nos puedes decir de Haus León?,
¿cómo terminó este proyecto en tus manos?

Inicialmente, le compré un departamento a mi hija y como veía que no avanzaba la obra, quería recuperar mi inversión. Sin embargo, me enteré de la situación y un día amanecí con ganas de resolver el problema. Se formó un grupo con todos los defraudados y, aunque querían demandar, les sugerí estructurar un plan financiero.

Muchos de ellos no sabían que era desarrollador. Se dan cuenta y me invitan a formar parte del proyecto y les pido tiempo para ver la viabilidad financiera. Entonces Daniel Novoa, líder del desarrollo comienza a organizar todo, hicimos la presentación y todos votaron a favor. Estando de acuerdo los compradores, fue más sencillo sumar inversionistas, como los titulares de Grupo Sanfandila, con quienes estamos asociados.

Ahora bien, el proyecto se hizo en 2016. Tuvimos que rediseñar el plan maestro para adaptarlo al mercado actual, incluso se integraron lofts que no existían en el plan original. Por el momento, tenemos previstas seis torres y una zona comercial enorme, a fin de convertir a Haus León en el complejo de usos mixtos más importante de la ciudad.

A mis 64 años, rescatar este proyecto es parte de mi pasión, que es trabajar. Estoy enamorado de Haus León y lo que va a representar para la ciudad, por eso, no descansaré hasta verlo terminado. Al día de hoy, me siento muy orgulloso de la confianza que han depositado en el grupo para hacer de este desarrollo una realidad.

“Siempre soñé en ser el mejor
desarrollador de México”

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