Es muy común que las personas cuenten con todos los conocimientos para hacer una tarea, sin embargo, les cuesta trabajo delegar, ya sea porque no quieren perder el control de la actividad o porque la comunicación de la tarea no se hace adecuadamente. Cuando un líder no delega, termina saturado de trabajo operativo y descuida la toma de decisiones o la planeación estratégica.
En el mundo laboral actual, donde el tiempo es uno de los recursos más valiosos, saber delegar es una necesidad. No obstante, muchas personas en puestos de liderazgo aún tienen dificultades para hacerlo correctamente. Delegar no significa “pasar el trabajo”, sino lograr resultados a través de otros de manera estratégica y eficiente.