En lo particular, viví algo similar al buscar a alguien para mi equipo. Después de revisar curriculums y entrevistas, me quedé con dos candidatos con estudios similares. Uno tenía un poco más de experiencia y mejores números, sin embargo, la otra persona entró a la entrevista de forma distinta: su tono, postura y seguridad cambiaron el ambiente. No dijo nada extraordinario, pero supe que era la indicada. El talento compite; el capital simbólico inclina la balanza.
Pierre Bourdieu, sociólogo francés, lo explicó mucho antes de que surgieran estos términos modernos como “presencia ejecutiva” o “soft skills”. El capital simbólico es ese conjunto de elementos culturales, sociales y perceptivos que generan legitimidad: reputación, forma, estilo, lenguaje, códigos compartidos e historia personal. No es lo que haces, es lo que representas.