¿Qué papel juegan los padres en la calidad de vida de un niño con cardiopatía congénita?
Los padres tienen una responsabilidad importante desde la planeación del embarazo, acudiendo a control prenatal. En la actualidad, existen ultrasonidos de alta resolución para la detección temprana de malformaciones congénitas en general. Además, al nacimiento se realiza el tamizaje neonatal, que es clave para detectar cardiopatías severas.
Posterior a eso, el seguimiento puntual con el pediatra es esencial para el control del niño sano y la detección de signos de alarma. La sintomatología puede identificarse por fatiga en recién nacidos, que es cuando se cansan de llorar o al comer, presentan sudoraciones profusas o coloraciones azuladas en la piel, además de que no ganan peso. En niños más grandes o adolescentes, pueden referir además de fatiga, dolores en el pecho, palpitaciones o desmayos. En estos casos, deben ser atendidos lo más pronto posible.
Después del diagnóstico, la calidad del niño o la niña dependerá del tratamiento y el seguimiento médico. Las cardiopatías pueden ser leves o severas, por lo que es indispensable que los padres estén al pendiente, informados y en constante comunicación con
el especialista.