Ciudades planeadas para vivir
El desarrollo y crecimiento de las ciudades no pueden ser producto del caos ni del desorden humano, este debe ser basado en un plan de ordenamiento territorial, en donde se proyecte a futuro el orden y uso de la tierra del municipio para un mejor progreso y convivencia de todos.
En los últimos años, el diseño de las ciudades en México ha tenido un cambio de paradigma, después de que por muchos años siguiéramos un modelo influenciado por el país vecino del norte, donde la base de las ciudades se centraba en el uso del vehículo. Ahora en el 2025, el urbanismo se rige por una transformación sustancial, ya que anteriormente las ciudades eran trazadas de forma expandida, pues el vehículo era el centro de todo.
En la actualidad, el pilar fundamental del diseño del urbanismo de las ciudades está pensado en que el ciudadano pueda satisfacer sus necesidades básicas en un tiempo estimado de 15 minutos, donde a pie o en bicicleta, pueda tener al alcance lugares cercanos para realizar sus actividades cotidianas.
Por tal motivo se deben desarrollar y fortalecer proyectos de transporte colectivo, así como robustecer un sistema de ciclovías que facilite una movilidad segura y eficiente en la zona donde habite el ciudadano, dando prioridad al diseño de calles con banquetas anchas y que estén conectadas de forma sencilla con el sistema de movilidad de la ciudad.
Otro de los puntos a considerar, es diseñar zonas con densidad inteligente donde se cuide el abastecimiento de los servicios, desarrollando edificios altos cerca de estaciones de transporte, privilegiando zonas de usos de suelo mixto para la consecución de estos objetivos.
Tomando en cuenta que para el año 2050 se tiene estimado que el 70% de la población mundial habitará en las ciudades, es importante que la planeación esté pensada para ello, involucrando para su diseño a los ciudadanos a través de consultas públicas y no solo dejando esta tarea a funcionarios de gobierno o desarrolladores.
Por último, es muy importante respetar los lineamientos establecidos para la asignación de los usos de suelos y la normatividad como facultad exclusiva de las administraciones municipales, ya que este proceso se realiza mediante análisis en los que se determina la zonificación específica para construir desarrollos habitacionales, zonas comerciales o áreas destinadas para la industria, ya que de esto depende el correcto funcionamiento de una ciudad y el desarrollo óptimo de la vida de sus habitantes.