Uno de los últimos libros que escuché en formato de audiolibro en 2025 fue Si digo muerte, digo vida, de Paula Assler. Elegí este formato porque el título capturó de inmediato mi atención y porque se trataba de una obra breve. Me apetecía adentrarme en una historia corta, de esas que uno cree que puede escuchar sin demasiadas expectativas, sin imaginar el peso emocional que terminaría dejando.
Al inicio, el libro relata la vida de la narradora desde su infancia: su historia familiar, el divorcio de sus padres, la juventud, el matrimonio, los embarazos, el nacimiento de sus hijos. La narración fluye con claridad y una serenidad engañosa. Sin embargo, durante buena parte del relato no lograba comprender del todo hacia dónde se dirigía la historia. Había una sensación persistente de espera, como si algo fundamental aún no hubiera sido nombrado.