En las alturas
Cuando pensamos en grandes edificios y ciudades cosmopolitas, tendemos a evocar calles de lugares como Nueva York, Londres o Dubái, olvidándonos de que en nuestro país también existen importantes estructuras de galardonado diseño arquitectónico.
La historia de los rascacielos en México se empezó a desarrollar en los años 30 y el primero, con más de 100 metros, fue el Edificio Corcuera, que se mantendría siendo como el único hasta 1956, cuando se inauguró la Torre Latinoamericana, convirtiéndose en el edificio más alto de la ciudad hasta 1972.
Durante los últimos años, se han construido edificios de más de 300 metros de altura. A continuación, te comparto cinco de ellos:
1. Torre Obispado. En la ciudad de Monterrey, y con 305 metros de altura, es el primer rascacielos superalto de México y el más alto de América Latina. Es un complejo de dos edificios con usos mixtos y un diseño vanguardista que simboliza el desarrollo de la ciudad moderna.
2. Torre KOI. Ubicada en San Pedro Garza García, con 279.5 metros de alto, es un icónico rascacielos con iluminación nocturna, de uso mixto, diseñado por VFO Arquitectos con un concepto inspirado en el pez koi, combinando lujo y tecnología.
3. Torre Mitikah. Con 267 metros de altura, es el más alto de la Ciudad de México, parte de un complejo de usos mixtos. Con una historia que incluye retrasos, protestas vecinales por agua y movilidad, hallazgos arqueológicos, y controversias ambientales, destaca por su diseño elíptico de cristal y helipuerto.
4. Torre Reforma. Con 246 metros de altura y también asentada en la Ciudad de México, es un ícono arquitectónico diseñado por Benjamín Romano, que se distingue por su diseño antisísmico inspirado en la arquitectura prehispánica, además de sus muros de concreto que liberan espacios interiores de columnas y la integración única de una casona histórica de 1929 en su base.
5. Chapultepec Uno. Combina residencias y oficinas con el lujoso hotel The Ritz-Carlton, en la Ciudad de México con 241 metros. Su diseño facetado de cristal, vistas panorámicas al Castillo de Chapultepec y un diseño interior que celebra el surrealismo mexicano, es un hito moderno en Paseo de la Reforma.
La arquitectura mexicana fusiona lo ancestral y lo moderno. Se caracteriza por su colorido, el uso de diversos materiales, la integración de la naturaleza y la combinación de nuestra historia prehispánica, colonial y contemporánea, reflejando así nuestra identidad y cultura.